A pesar de ser una herramienta altamente poderosa, la IA también tiene su contracara relacionada con su impacto en el medio ambiente. Es así que esta tecnología consume gran cantidad de recursos no renovables como el agua y también electricidad, lo cual está empeorando la crisis climática en curso.
Debemos entender a la IA como un gran cerebro que requiere de un cuerpo: los Centros de Datos. Al leer y analizar gran cantidad de datos, estos centros generan mucho calor que requiere del uso de un sistema de refrigeración que funciona en base a agua. Además, estas centrales presentan un gran consumo de energía. Esta energía se obtiene de la combustión de combustibles fósiles que liberan gases (emisiones de carbono, CO2) por lo que también, provocan contaminación.
¿Sabías que cada consulta a Chat GPT consume 10 veces
más energía que una búsqueda en Google?
En la actualidad, Chat GPT recibe mil millones de consultas diarias y cada consulta consume 2,9 KWh de electricidad. De esta manera, la cantidad de energía que consumen las consultas diarias equivalen a la que requiere un gran hospital para funcionar durante todo un día.
Científicos que estudian el desarrollo de la tecnología y su impacto en el ambiente estiman que en el año 2040 el sector tecnológico contribuirá con el 14 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI). Esta situación impactaría en el aumento de la temperatura global y la alteración del clima.
A continuación, se brindan imágenes que reflejan la importancia de comenzar a concientizar sobre el uso racional y responsable de esta herramienta en función de la protección del medio ambiente.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario